La casa

Cal Paller es una masía que ya se encuentra documentada en el siglo XVIII. hasta el año 1965 fue habitada y desde entonces hasta el año 2000 queda abandonada a la suerte del tiempo casi hasta convertirse en escombros.

Un sueño de juventud, de apostar por el territorio y de deseo de transformar esta vieja masía en un pequeño hotel de montaña, y después de 4 largos años de obras, hace que todo aquello se convierta hoy en día Cal Paller.

La ilusión de aquellos primeros días, diez años después de recibir el primer huésped, sigue intacta, y el reto de seguir siendo fiel a lo que me llevó hasta aquí, hace que cada uno que nos visite se lleve algo más que una simple estancia en la montaña, y un trocito de la esencia de Cal Paller se vaya con él.

La idea es ofrecer sensaciones, no poner horarios, no cerrar puertas y disfrutar de todos los espacios a cualquier hora.

Nuestra cocina es esmerada, honesta, de montaña pero imaginativa, sin pretensiones más allá de ser estrictos en el producto y en el respeto por lo que nos rodea.